martes, 30 de noviembre de 2010


La indemnización se supone va a ser millonaria.
Si es que "se veía de venir". Tanto Exorcismo de Emily Rose, Exorcismo en Connecticut y el Exorcismo de mi Abuela, no podía deparar nada bueno. Agapita Cienciainfusa, natural de Cuenca, acaba de presentar una demanda criminal por intento de homicidio y abusos sexuales deshonestos contra el párraco de San Damián, Ifidalterio Lainclusa que ya ha ingresado como interno en la prisión del Puerto de Santa María para regocijo y solaz de otros internos. Al parecer, la pobre Agapita, epiléptica federada desde los diecisiete años, sufrió un ataque durante la consagración de la misa de once el domingo por la mañana. Dicen que Don Ifidalterio cambió hace poco la vidriera principal del pequeño templo y que las lucecicas de colores que origina el sol filtrándose por la cristalera provocaron un efecto similar al de los buenos videojuegos o los dibujos japoneses.
La pobre Agapita, antes de que sucediera la desgracia.

Cuando aquel nazi comprobó que Agapita convulsionaba y echaba espuma por la boca, en lugar de avisar al 112 ordenó a varias feligresas- ninguna bajaba de 80 años- que sujetaran a la pobre poseída para llevar a cabo un exorcismo de los de antes de la guerra. Según parece, el manual que usa Don Ifidalterio ha sido descartado incluso por sectores moderados de la Iglesia como el Opus Dei "por su excesiva dureza". No se sabe exactamente con qué objeto u objetos, ni por dónde, quiso aquel hombre sacar el demonio del cuerpo de la pobre epiléptica pero según declara Máximo Gualtrapa, enfermero de guardia: "He visto endoscopias a hiperactivos que no acaban en carnicerías como ésta".
Aquí las cuatro abuelicas fugadas que ayudaron a Don Ifidalterio.- Foto tomada en Londres.
El obispo de la diócesis, sorprendentemente de viaje pastoral en Thailandia, ha declarado que "habrá que escuchar a don Ifidalterio". El fiscal por su parte, no baja su petición de pena de treinta años. Las abuelicas implicadas se han dado a la fuga. Son cuatro y muy peligrosas. Tengan cuidado. seguiremos informando.


 

miércoles, 13 de octubre de 2010


EL POBRE HOMBRE, JEAN MARC ROQUEFORT, PERMANECE INGRESADO EN LA UCI

P.O.L.- Toulouse.- Dicen que cuando el diablo no tiene nada que hacer mata moscas con el rabo. Y eso ocurrió este lunes en el Aeropuerto de Toulouse, donde estos dos viejos conocidos de las fuerzas policiales tolosanas quedaron atrapados por una leve demora de Easyjet de unas tres horas. Al parecer, Jean Marc Roquefort, fontanero diabético de 51 años que pretendía volar a Lanzarote con la misma compañía- qué inocente- sufrió una leve indisposición que culminó en un aparatoso desmayo.

Aquí las "criaturicas". Y se creen graciosos.

Debido a la puta costumbre de sembrar aeropuertos, templos e instalaciones deportivas de desfibriladores portátiles, a nuestros dos conocidos escritores no se les ocurrió otra cosa que defibrilar al pobre diabético pese a que respiraba y comenzaba a recuperar la conciencia. "Esto, si sale en la tele, no puede ser malo", se escuchó aseverar al Tristante.
Aquí el desfibrilador

Tras múltiples descargas y los subsiguientes desmayos con paro cardíaco incluídos, las fuerzas de seguridad pudieron detener a estos dos degenerados que permanecen, a estas horas, retenidos en dependencias policiales. Aún no han sabido explicar por qué, en el momentos de los luctuosos hechos, pretendían introducir por el ano del enfermo un aparatoso extintor de color rojo. "Tristante temía que sufriera un shock ana-filáctico", ha declarado Carlos Salem. Para de inmediato preguntar si en las comisarías francesas hay prostitutas a cargo de la seguridad social. No se sabe por qué estos impresentables aplicaban las descargas en la zona urogenital del enfermo. "Tiene el perineo que parece de un negro", declara Francoise Lafollet, enfermero. Una desgracia más. Esto es todo amigos desde la vieja Tolosa, comprueben, comprueben el daño que causan las putas series de médicos en mentes sencillas e impresionables como las de estos descerebrados.

 

domingo, 19 de septiembre de 2010


Tras la propuesta lanzada hace unos días por Michael O'Leary, presidente de la compañía aérea RyanAir, de prescindir en los vuelos de la figura del copiloto con el fin de reducir costes y el desarrollo por parte de la firma italiana Avioninteriors de un prototipo llamado Skyrider que permitiría al pasajero viajar en una posición similar a la de una silla de montar —aumentando el espacio disponible para poder incorporar más viajeros en cada vuelo—, otros sectores están evaluando la posibilidad de implementar en sus respectivos ámbitos distintas soluciones que permitan optimizar los recursos empleados, aumentar el beneficio de sus balances y paliar los efectos de esta pertinaz crisis que nos asuela.

[Observen cómo goza la bella modelo con la propuesta del Skyrider. ¿Le habrán cambiado el asiento por una Sybian?]

De esta manera, la popular cadena de restauración Come and Calla ha decidido proponer a partir de la semana próxima el que sus clientes acudan a la red de establecimientos provistos de sus propios cubiertos —se estudia la posibilidad de ampliar dicha solicitud al vaso e, incluso, al mondadientes— a fin de reducir costes. También la prestigiosa firma del sector inmobiliario Ölmstron, Lindendorf, Von Ackerman & Povedilla iniciará en breve una campaña que, bajo el lema «Si Ikea puede, nosotros también», propondrá una nueva fórmula para solventar el problema del encarecimiento de la vivienda: las ofrecerá a mitad de precio en formato «embalado» —un pack que contendrá desde ladrillos, cemento y arena hasta materiales de interior— pero sin acompañarlos del correspondiente suelo, dejando el comprador el libre albedrío de escoger el lugar sobre el que asentarse —jardines, parques públicos, solares vacíos y demás lugares ocupacionales—. A su vez, la clínica El infarto alegre ofrecerá sustanciales descuentos en sus tarifas a todos aquellos pacientes que, al más puro estilo Faemino y Cansado —«a mí, un tío no me ve en pelotas»—, decidan intervenirse quirúrgicamente ellos mismos.

Por otra parte, algunos organismos del sector público han recogido el guante y han decidido poner en marcha sus propias iniciativas al respecto. Así, el Ministerio de Justicia ha remitido una circular a todos los juzgados del país en los que se recomienda eludir el costoso y dilatado procedimiento de «juicio y sentencia» sustituyéndolo por el más rápido y económico «regañina y colleja» —acompañado del disuasorio «patá en los huevos» para los casos en los que el delito sobrepase una cierta entidad— mientras que el Instituto Nacional de Empleo abogará por sustituir la tradicional tramitación del subsidio por desempleo por una gymkana en la que, organizados los licitadores en grupos de 150 y tras una serie de pruebas que ríete tú de la pista americana de los Marines, un único vencedor —«sólo puede quedar uno» será el lema— albergara el derecho a solicitar la mencionada prestación.

Seguiremos informando (si llegamos a fin de mes).

 

viernes, 17 de septiembre de 2010


“Otra desgraciada víctima de la saga Crepúsculo”

A.C.D.- Murcia.- Lugar: La Aljorra, Murcia. Hora 6:45 a.m. Viernes. Un joven gótico procedente de Madrid que se dirige a una convención de after-punk-vampírico con enemas, comprueba con estupor que amanece y no llega a tiempo al hotel para enclaustrarse en su habitación y no verse sometido a la impía y mortífera carga de los rayos del astro rey. Sale de la Autovía por la salida de la Aljorra para buscar cobijo en algún motel. Ingenuo. El peor error de su vida.

Así comenzaría este artículo si se tratara de una novela pero por desgracia, una vez más, la realidad ha superado a la ficción y Junípero Cartagena y Hellín, yace en estado semicomatoso con sedación y calmantes vitaminados en el box nº4 del hospital de Nuestra Señora del Rosell, Cartagena. Al parecer el muy idiota se personó en el bar del pueblo, “El Birras”, gritando que quería sangre y que buscaba cobijo pues era un vampiro.

“Era una especie de buitre raro, un bicho estrafalario vightío de negro que encima se puso chulo”, declara Navato Santos, nativo original. Y es que el pobre Junípero, al servirle el camarero una tapa de sangre encebollá exclamó a voz en grito:-¡Qué mierda es ésta, quiero sangre sangre! ¡Soy un vampiro!

“La primera hostia se la dio el Malaquías”, declara Blas Vizuete, labriego, “Y entonces el tío se puso unos colmillos de esos de broma y se tiró pa morderle. Claro, el Malaquías no se pudo contener”. Uno de los colmillos de plástico fue extraído de la base del cerebro, junto a la hipófisis. “Si es que van probándose estos forasteros……” ,declara Antonio el Ínfulas, guardia urbano. “Cuando llegamos gritaba ¡Poderes de la noche yo os convoco!, y claro, aquí el único poder que es efectivo es del de la garrota”

Después de ahostiarlo por tonto y tirarlo al pozo, Julián “el magras” que cursó primero de Magisterio iluminó a los vecinos contando que a los vampiros se les mataba clavándoles una estaca. No se sabe si por ignorancia o por pura perversión, la Guardia Civil pudo evitar que le clavaran un poste de telégrafos en el ano.

Aquí el notas, antes del incidente.

“No he visto cosa igual”-habla el doctor Hulliber, de Urgencias- “ No tenía un lugar sin cardenales donde ponerle una aguja. Con decir que en el Hospita… ahora le llaman el purpurado…”

Un lamentable incidente que tiene su moraleja, pijeras del mundo cuidao con los rurales. "Al menos ahora está contento porque lleva ya tres transfusiones", ha declarado compungida su madre.


 

miércoles, 15 de septiembre de 2010


El pasado sábado, 3 de septiembre, los escritores Jerónimo Tristante y Pedro de Paz y el popular agitador cultural Sergio Vera se personaron en las dependencias del centro penitenciario de Cuenca con el ánimo de compartir con los internos una serie de charlas acerca de los libros esos que este par dice que escribe y el otro dice que lee. Terminado el evento y cuando ya se disponían a retirarse, un funcionario del centro penitenciario se interpuso en su camino para indicarles «que no tratasen de escapar». Sorprendidos por la aparente confusión, se dirigieron a él para indicarle que ellos eran los escritores que estaban de visita. La escueta respuesta del funcionario de prisiones les dejó helados. «Sí, sí... Escritores... Y yo soy la reina de Saba. Venga p'al chabolo, coño, que va a empezar el recuento».

Debido a que hasta el lunes por la mañana no se personó en el centro penitenciario un abogado que medió en el conflicto y puso las cosas en claro —aún con amplias dudas por parte del personal del centro penitenciario que continuaba insistiendo en que «yo, al gitano ese de los pelos largos, lo tengo más que visto. Que me he quedao con su cara. Que sé de sobra que es de aquí, qué coño va a ser escritor»—, los interfectos hubieron de pasar todo el fin de semana en el centro, siendo recibidos con gran alborozo por gran parte de la población reclusa. En la jornada del domingo, los susodichos obtuvieron un notorio éxito durante su paso por las duchas de la prisión donde se vieron obligados a repetir «charla literaria» en varias ocasiones. Al menos, Jerónimo Tristante. A la última de las «sesiones» ya ni le tuvieron que llevar: fue él solo. Y se llevó su propio jabón.

Según las últimas noticias llegadas a nuestra redacción, los escritores y su acompañante han sido puestos en libertad y el centro se ha disculpado con ellos por tan lamentable error. Error puede que relativo para algunos. Durante su internamiento no faltaron voces que aseguraron que «de confusión, nada. A estos los han enchiquerado por sus reiterados delitos contra la Cultura. Si lo sabré yo...» mientras otras, por el contrario, clamaban que «tenían que haberlos dejado allí. Sería un evidente caso de lo que deviene en llamarse 'justisia sosiá'».

[Los susodichos, con cara de panolis, momentos antes de intentar salir]

 

lunes, 13 de septiembre de 2010


"TOMA TORNILLO GRONGÜEN,TOMA TORNILLO GRONGÜEN" GRITABA FUERA DE SÍ ARMADO CON UN MAZO DE CLAVAR PIQUETAS

A.G.- Agencia.- Antonio Chindasvinto Hirsuto, natural de Aljete, fue detenido ayer tras destrozar medio centro comercial de IKEA en Móstoles. Absolutamente fuera de sí, tuvo que ser reducido por dos guardias de seguridad, tres policías locales, un guardia civil mañoso que estaba de compras y una suegra mientras que recorría el establecimiento dando mazazos a diestro y siniestro a la vez que gritaba:¡Toma tornillo Grongüen , toma!
Los daños causados alcanzan los 150.000 euros y el muy cabrón se declara indigente tras la demanda de divorcio que le ha puesto su mujer, después de una dura discusión de las que se producen montando un armario de esta conocida marca.
"Es lo habitual- declara Johansenn Sonrensen, relaciones públicas de IKEA y tío bueno- sabemos que nuestros muebles provocan graves discusiones entre las parejas porque a veces la gente los monta mal y les sobran piezas, pero lo de este tío es de traca"
La causa de la discusión fue el tornillo "Grönguen", que como ya es sabido, se inserta en el orificio P4, sur sureste, del sector 4A, del aparador para cenizas de difunto "Gurriatenson".
Habla Higinio Fuentespalda, aficionado al bricolage, "todo el mundo sabe lo que pasa si metes el Grönguen en el P4", demasiado poco le pasó.
Aquí el culpable de la tragedia.
Al desconfigurar los pilares maestros del aparador, las cristaleras no entraban, por lo que la mujer de Chindasvinto comenzó a recriminarle su torpeza en éste y otro tipo de menesteres. Chindasvinto se puso nervioso al ver que aquello provocaba que se pusiera en duda su hombría. Al estar montando el mueblecito al sol, a 40º y tras tres horas de trabajo, el pobre ciudadano perdió el control e intentó introducir a su mujer-una auténtica bruja según las vecinas- el cilindro "Huberseen- Jüngen" por un orificio que no sale en ningún manual de IKEA. Alertados por los vecinos acudió presta la fuerza pública que puso orden tras la correspondiente denuncia.
Viendo venir que perdía su matrimonio, la custodia de los niños, la casa y a su tortuga Ricarda, Chindasvinto acudió al IKEA más cercano donde concretó su ruina. Normal.



 

jueves, 9 de septiembre de 2010


"HEMOS MEJORADO CON LOS TIEMPOS" DECLARA HENCHIDO DE GOZO ZP
Pandemonio de caos sección política y otras hierbas.-
Está claro que esto va a mejor.Lejos de aquellos tiempos del franquismo en el que teníamos un sólo sindicato (el vertical) que vivía al servicio del Gobierno, nuestro presidente ha conseguido elevar el número a la friolera de ....dos. Que dada su alta afinidad ideológica y peloteril con el poder van a pasar a llamarse- según fuentes bien informadas * Carlos Salem- Sindicato Vertical y Horizontal.
Aquí los dos "aguerridos luchadores". "Es que cuando nos ponemos, somos unos kaikazes", declaran.
Cuando ZP tomó las medidas de ajuste que ya todos conocemos (que se lo digan a los que padecen de hemorroides) Méndez y Toixo a punto estuvieron de echarse a la calle para sacar bajo palio a nuestro "Gran Timonel"; pero viendo que podían quedarse sin clientela decidieron convocar una Huelga General. Ahí queda, eso , pa los que les llamaban estómagos agradecidos.
Tras el visionado de los vídeos publicitarios que ha preparado la UGT (el Vertical) al respecto y después de escuchar a Toixo (del Horizontal) pidiendo perdón al jefe diciendo que la huelga es una "putada", no queda duda de que asistimos a la "primera huelga general contra la oposición" de la historia mundial. Es por esto, que dada la extraordinaria afinidad de estos aguerridos defensores de los parias por el gobierno van a pasar a tener la nueva denominación que revelamos en exclusiva.
Hemos sabido además que se preparan otras iniciativas: Méndez y Toixo realizarán demostraciones ginmásticas con sus obreros en El Pardo, van a crear una sección femenina que recibirá el más igualitario nombre de sección masculina B y van a comenzar a enseñar bailes regionales en sus sedes (aunque sólo se enseñará, de momento, la sardana) Algunos intransigentes de las federaciones andaluzas se han quejado porque dicen que la sardana no es muy suya, lógicamente, están en la puta calle por fachas.
Así que amigos, desde PANDEMONIO DE CAOS, no nos queda sino felicitarnos por esta mejora en la calidad de vida del ciudadano que es pasar de tener un sindicato del gobierno a dos, y esperamos, que a la mayor brevedad posibles Toixo y Méndez, sean galardonados en los CHÉ GUEVARA AWARDS como los sindicalistas más revolucionarios del mundo. Está al caer.

 

miércoles, 7 de julio de 2010


CONSULTORIO DEL DOCTOR HINDERBERGER

Estimado profesor Hindermayer, creo que puedo tener un pequeño problema de índole sexual, así que, con su permiso, me dispongo a consultarle. Me llamo A.D. y cuando me levanto por las mañanas me encamino a la ducha y allí, me masturbo a lo “American Beauty”.

Después de esto, comienzo el día relajado y tomo el coche hasta mi trabajo. Si hay atasco me masturbo de nuevo- dos veces- para matar el tiempo fundamentalmente. Una vez en la oficina, tras revisar lo que hay pendiente, me voy al baño y me la casco. Trabajo hora y media, y en la pausa del almuerzo me masturbo en el baño de la cafetería. A la hora de comer- siempre en el mismo restaurante- me la pelo en los aseos y cuando llego al curro de nuevo, me encierro en el despacho, descanso un poquito y me doy una gallarda a lo relajao, vamos, rollo Zen y eso.

Cuando salgo del trabajo a las seis me voy al gimnasio donde, en la ducha, también me la machaco, otra pajilla más si hay atasco y antes de acostarme otro par pa dormir a gustito. Necesito hacerlo porque me acuesto indignado ya que mi mujer me presiona constantemente para que hagamos el amor, me indigna que no entienda lo cansado que llega uno a casa tras ganarse el pan con el sudor de su frente. En fin.

El motivo de mi consulta es el siguiente, comienza a salirme un leve sarpullido en el glande y tengo la mano derecha encallecida, ¿es normal? El hermano Hilario decía que si te la meneabas mucho te quedabas sordo o ciego!!! ¿Qué hago? ¡Ayúdeme Hinderpoller!



RESPUESTA

Estimado subnormal:

En primer lugar estoy hasta los cojones de que me llamen ustedes cosas como "Hindemaker", "Brunderberg", "puto nazi" y lindezas semejantes. Me llamo Hinderberger, ¡HINDERBEGER IMBÉCIL!

Una vez aclarado este punto paso a contestarle: “¿Un pequeño problema?” “¿Un pequeño problema?” .....memememem.......Está usted pa encerrarlo en el Manicomio y tirar la llave. Se la pela usted más que un mandril y de no poner solución va usted de cabeza a la hecatombe. Debo comunicarle que padece usted el tristemente conocido como Síndrome Magano que requiere inmediato ingreso en el Psiquiátrico, sedación, dosis elevadas de bromuro y camisa de fuerza para evitar que el paciente se la casque. El último caso que se dio en España -un tal Gómez Escribano, creo- fue de congreso médico, un tío que se la cascaba hasta leyendo a Suso del Toro. Ya ve usted.

Si bien es un hecho probado que el “amor propio”, onanismo, “todos contra el calvo”, “cinco contra uno” o darse gallardas como se dice en la calle, es hasta bueno para el organismo- recordemos el viejo aforismo de san Agustín Expósito “Semen retentum venenum est”- no quiere decir que haya que pasarse. De ahí a pelársela como un adolescente encerrao en los Salesianos hay mucho trecho.

“Un sarpullido…” , “¿Mano encallecida?” “¿Quedarse sordo?”, Demasiado poco te va a pasar, imbécil, salido de mierda ¡para! ¡para inconsciente! Lo que puedo asegurarte pringao es que se te van a descalcificar los huesos.

Aquí te dejo el teléfono de la Consejería de Sanidad de Madrid, sección convulsos: 9122222227222. O en su defecto el de TELEPAJA 9002222222222227 , pregunta por Brandon.

Gracias, no escriba más.

 

domingo, 20 de junio de 2010


Llevaban siete años juntos y no pudo superar que ella se fuera con un sargento de la Legión

Cristino Bronte Augurios, natural de Villaburguillos de Arriba, Burgos, se quitó la vida ayer ahorcándose de un olivo entre alaridos y gritos de dolor. Al parecer, el pobre cayó con tanta fuerza tras atarse el cuello a la soga y saltar de una rama de dos metros de altura, que dio dos vueltas alrededor de la misma para quedar suspendido de la maroma por uno de sus testículos. Lo grueso de la cuerda y su gran calidad (era auténtica soga coreana) hizo que el huevo izquierdo de don Cristino fuera casi arrancado de cuajo por el brutal estrangulamiento. Antes de desmayarse por el dolor, el finado soltó tal alarido que saltaron las alarmas de la Caja de Ahorros sita en el pueblo. Cuando llegaron los primeros vecinos, la cuerda había cedido provocando tal caída que fracturó el cuello del suicida.

Aquí el Cristino con la Lucinda en la boda de unos amigos comunes, eran tiempos felices.

Arriba, en la copa del árbol, se halló una carta manuscrita que aclaraba lo ocurrido: una encendida declaración de amor a Lucinda acompañada de un poema de Carlos Salem, lo que demuestra que el pobre Cristino había perdido la chaveta.

“Mejor así- declara Celedonio, el tío del muerto- Que er Cristino no había podido superar la marcha de Lucinda”.- una cabra de raza hispano portuguesa, que se había fugado con un sargento de la Legión. El drama se gestó hace ya dos meses, cuando una bandera de la Legión pernoctó en el pueblo pues estaban de exitosa gira por Burgos, Palencia y Zamora.

“Le pidieron la cabra al Cristino pa desfilar por el pueblo y se la llevaron pa los ensayos- nos cuenta el tío Puchas, alcalde- y se conoce que se la apretaron tos. El Cristino dicía que ende entones estaba mu rara que ya no había comunicación. Se conoce cá la muy guarra le gustó lo que le hicieron y es que el Cristino no tenía mucha experiencia. Pero eso sí, no tenía ojos más que pa ella”.

No es la primera vez que algo así ocurría en el pueblo, aquí hasta murió una pobre gallina.

En el pueblo están consternados por el comportamiento de la Lucinda y por el desgraciado final de esta historia de amor. Habla el cura, Don Sisebuto: “Vino a verme con la petición de que lo casara con la cabra, de eso hace ya dos años, y cuando le dije que no se me puso chusco. En cuanto me den el traslado me piro, mucha endogamia es lo que hay por aquí. Ya saben, llevan generaciones casándose entre primos y claro, acaban peor que los Borbones”

Una tragedia, en suma, y una valiosa lección amigos: no se encariñen demasiado con sus mascotas.


 

jueves, 17 de junio de 2010


Los paracaidistas literarios se hacen con el mercado

La proliferación de títulos basura (algunos de ellos auténticas mierdas) perpetrados por famosotes, guarrillas y políticos en la presente Feria del Libro amenaza con mandar al paro a la mayor parte de escritores serios de este país. Es una realidad dolorosa pero inevitable, los editores, en tiempo de crisis, quieren ir sobre seguro y es por ello prefieren publicar un panfleto de un concursante de Gran Hermano -sobre sus mejores momentos de onanismo, por ejemplo- que una sesuda obra de un académico de la lengua.

A las pruebas nos remitimos: el libro más vendido –que no firmado pues no tuvo pelotas a pasarse por el Retiro- fue “Cómo salir de la crisis en dos tardes” de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero la cosa no queda ahí, una auténtica conmoción agitó la Feria cuando José María Aznar se pasó a firmar por la librería Plus Ultra. Agotó literalmente los ejemplares de su último libro “Haciendo amigos”. Las señoras de familia bien, en plena agitación gritaban “tío bueno! tío bueno!” al telegénico mini ex presidente. Una locura.

Ni qué decir tiene que ser famoso es garantía más que suficiente para ponerse cerdo de vender, que se lo digan a “D´Caspas”, la editorial que ha publicado “Donde hay pelo hay alegría” de Isabel Pantoja y “Así se las comió Zaratustra” de José Manuel Parada.

La Quintana volvió a liarla

Son muchas las famosas que se han puesto interesantes, acercándose casi a la intelectualidad. Tal es el caso de Malena Gracia que ha publicado “Mi aproximación al Nihilismo” con Bodrios de Hoy y María José Suárez que ha debutado en las letras con “Maltratar cachorritos es malo” de la prestigiosa editora Clímax Ibérica.

Abundan los libros sobre gilipolleces escritos por algún humorista o político, por ejemplo, se ha vendido mucho la novela de crímenes “Chistes de Lepe” del famoso monologuista intelectual Buenafuente o “Gestos para el mus” de Jordi Pujol, un asombroso manual para acercarse a dicho juego de cartas.

“Yo, mí, me conmigo, que me quiero hostias!!!” de Baltasar Garzón va a ser traducido a tres idiomas y ojo con la nueva obra de Cospedal “Mi llegada al anarcosindicalismo” que está partiendo la pana.

Los escritores de verdad se muestran cansados, algunos de ellos incluso se han estrenado con títulos como: “Sobrevivir en la puta calle” del académico de la lengua Sigfrido Henares. Un más que cualificado manual para subsistir en la calle con listas de los mejores comedores sociales, trucos para dormir en los parques y cajeros automáticos y las mejores estrategias para ejercer la mendicidad. “Así está el patio”, reza la faja promocional.

Este año, se ha llevado mucho lo del título cursi acompañado de la fajita que dice “seis millones de ejemplares vendidos” o “diez millones de lectores chinos no pueden equivocarse” que, aunque parezca mentira, cuela. Tal es el caso de “Suerte entre azahares” – qué ingenioso juego de palabras metiendo azahar en lugar de azar, ¿verdad?- de Cursi Lisima, “La sombra del Tamarindo alado” de Inmaculada Dantés o “El aroma del viento” de Alejandra Diez de Revenga- Cervantes de la Vega Infantes Wilson.

Hay famosos que siguen a lo suyo: Ana Rosa Quintilla ha sorprendido con el “Conde de Montepiíto”, la novedosa historia de un joven traicionado por su novia y amigos que vuelve rico y cambiado para vengarse hasta de su perra. Otra famosilla, Nuria Roca que le ha cogido gusto a esto de publicar, se ha destapado con “Paz y Guerra”, ambientada en plena Rusia del siglo XIX. Incomprensiblemente su editorial, Espasmos, ha retirado todos los ejemplares por no sé qué minucia de derechos de autor.

Ojo con otro famoso, César Vidal, que se hizo un lío firmando y acabó dedicando a un lector “La Guerra de las Galias” de Julio César. “Es que como saca veinte títulos por año ya no sabe los que son suyos” ha declarado su editora, Genara Ramonez.

Y por si todo esto fuera poco, se dejó caer por allí una nueva hornada de autores que vienen del famoseo como Cayetana de Alba Fitz -James con su novela neorrealista “BRI BLI- BRI BLI”, Francisco Álvarez Cascos con una serie de cuentos infantiles titulada “De todo el hígado a la sangre” y Alfonso Guerra con “D´risas” un libro con sus mejores chistes y chascarrillos.

También ha habido famosos que publican a cuatro manos, reuniendo toneladas de talento y erudición, como: “Nuestras más aromáticas marcas de pegamento” de Ricardo Bofill y Paulina Rubio que han vuelto a reunirse para perpetrar esta obra o “Azín veo llo la vía y azín la veo llo tanvién” de Jesulín de Ubrique y Jaime Ostos.

Tristante trabaja ya como camarero en Benidorm. Biedma se ha hecho astronauta. Pedro de Paz ha vuelto a lo de Chueca y Salem ha sido expulsado de la Unión Europea. Como ven, queridos lectores, la Generación Torrezno, o los XY Men como ya se les conoce en Cuenca, andan de vacas flacas por el intrusismo. Sólo una persona les defiende, el presidente, fundador y único miembro de su club de fans, Sergio, “el Graduado”…txu- ru –txu txu txu- tuxu ru txu-xu..


 

martes, 15 de junio de 2010


Presa del frenesí de las firmas, el autor Jerónimo Tristante se firmó a sí mismo 37 veces en su propio glande.

De nuestro corresponsal sudaca, Carlos Salem.

Los hechos, que han sido ocultados a la opinión pública sólo porque el protagonista ni es sueco ni autora femenina, tuvieron lugar el pasado sábado en el madrileño Parque del Retiro durante la penúltima jornada de una Feria del Libro presidida por la lluvia y por distintas tragedias del más diverso calado.

Según algunos testigos que prefieren permanecer en el anonimato «por el asco que me da sólo de recordarlo», todo comenzó cuando el escritor murciano Jerónimo Tristante, que se había desplazado hasta la capital para firmar ejemplares de su más reciente novela El enigma de la Calle Calabria, fue víctima de un tipo estrés conocido como «Síndrome del novelista desaforado» cuyos síntomas fueron explicados científicamente por un sanitario del SAMUR que argumentó: «al colorado ése se le fue la pinza por la presión, aunque yo creo que ya traía el perolo jodido de casa».

Pese al silencio oficial, este cronista, inasequible al desaliento y que, además, ya estaba mojado hasta los cataplines, pudo obtener el testimonio de un testigo directo y presencial de los hechos, un joven llamado Sergio Vera, residente en Cuenca, que, para evitar represalias, rogó que no se publicase su nombre (oooops!). Según Vera, los hechos tuvieron lugar hacia el mediodía, cuando las condiciones climáticas se confabularon para hacer naufragar las legítimas aspiraciones de Tristante que, en sus propias palabras, consistían en «firmar el doble que el Pérez-Reverte, porque también he nacido en la región de Murcia y soy mucho más guapo y más alto» .

La empresa se presentaba difícil de realizar ya que, según alguna fuentes, Pérez Reverte había firmado 35.000.000 de libros en tres horas, pero Tristante, que es biólogo y por lo tanto no tiene ni puñetera idea de matemáticas, repetía como mantra un refrán aprendido de su amigo el novelista y filósofo Carlos Salem: «El burro no folla por guapo sino por insistidor» y, tras desempacar los 3.785 bolígrafos sin capuchón que había traído para la ocasión, comenzó la sesión de firma.

De acuerdo con lo que vio Sergio Vera, el interfecto comenzó a buen ritmo y con una estrategia amplia basada en diversas tácticas, aunque el testigo no dudó en señalar una en particular: «A muchos logró convencerlos amenazándolos con una navaja de siete muelles que le había prestado Pedro de Paz. De hecho, yo mismo tuve que comprarle 156 ejemplares, que Jerónimo firmó en sólo 22 segundos» .

Porque la clave era la velocidad con que Tristante pudiese culminar el acto. Algo en lo que, según algunos testimonios —particularmente el de su mujer— , «tiene años de costumbre».

Otra de las tácticas del novelista fue hacerse pasar por cualquier autor por el que preguntase el cliente que se acercaba a la caseta. Si el potencial comprador inquiría al dependiente sobre el tercer tomo de la trilogía de Stieg Larsson, Tristante gritaba: «¡C’est moi!», agarraba al comprador por el cuello con una mano y con la otra le dedicaba un ejemplar de La reina que odiaba corrientes heladas con gasolina o algo por el estilo. Si el desprevenido viandante preguntaba por lo último de Boris Izaguirre, Jerónimo quebraba la muñeca —y a punto estaba de hacer lo mismo con la del futuro lector— mientras exclamaba: «¡Pero qué diviiiiino!. Ven que te dedicaré mi libro ¿Sabías que Victor Ros, en realidad, la miraba con cariño?» .

Según Sergio Vera, «con estas tácticas agresivas iba firmando a muy buen ritmo, cuando comenzó a llover y la gente se dispersó. Lejos de dejarse ganar por la desolación, Tristante salió con un paraguas a secuestrar lectores que se guarecían bajo los toldos de otras casetas y los traía a la fuerza a la suya para mantener el ritmo de firmas».

Pero el tiempo estaba en su contra. Quince minutos antes del cierre de la Feria, la lluvia cesó y ante la caseta se formó una cola considerable, formada por seguidores de la obra de Tristante y también de la Obra de Escrivá de Balaguer y de otras obras ya que la gente, apresurada por comprar y marcharse, había oído el rumor de que en esa librería firmaba un autor que era todos los autores a la vez.

Cuando la megafonía comenzó a anunciar el cierre de la feria, Tristante seguía firmando al grito de «ni puto caso, es un truco del Reverte para ganarme», y no fueron pocos los lectores que creyeron sus palabras. Pero poco a poco la gente se fue marchando hasta que en la caseta quedaron sólo el librero —que, acostumbrado a estos menesteres de novelistas pirados, terminó por escaparse de la caseta saltando sobre los libros del mostrador— , y un Jerónimo Tristante fuera de sí quien, tras firmar todos los ejemplares que formaban el stock de la caseta, comenzó a firmar las paredes de metal y hasta el techo de la precaria estructura. «Cuando no le quedaba nada que firmar, y mientras repetía todo el tiempo la suma de firmas acumuladas, Tristante enloqueció, incapaz de detenerse, y se sacó la cosita».

Al grito de «¡yo sigo dedicando por mis santos cojones!», el autor murciano consiguió dedicarse el libro 37 veces en su propio glande, —aunque, como señaló Vera, «tampoco hay que exagerar, coño, que escribía las iniciales y siempre en el mismo sitio, ¿eh?»—, antes de ser reducido por miembros de seguridad de la Feria e introducido no sin cierto esfuerzo en una ambulancia en la que firmó las batas de los enfermeros y la escayola de un señor que se había quebrado el brazo al tratar de llevar, en la misma mano, las dos novelas de Mercedes Castro.

Poco a poco, Tristante fue recobrando la cordura —parcialmente—, y tras argumentar que «como Pérez-Reverte viene a la Feria cada 13 años, ya tendré tiempo de alcanzarlo», amenizó el viaje hasta el psiquiátrico contando al personal sanitario y al señor de la escayola en el brazo todos los detalles de la circuncisión que se practicó hace dos años al subirse, violentamente y sin precaución alguna, la cremallera del pantalón vaquero.

[El Tristante en pleno ataque de euforia firmadora]

 

domingo, 13 de junio de 2010


Por Sergio Vera, corresponsal en Madriz.

P.d.P., popular autor de novela negra y un broncas que te rilas, ha visto truncada su carrera literaria al ser procesado por agredir a una persona durante la más accidentada edición de la Feria del libro de Madrid que han visto los siglos. Según fuentes cercanas a la investigación, el susodicho se levantó de repente de la silla en la que se encontraba firmando, se dirigió a un presunto lector que aguardaba en la fila frente a su caseta y le soltó lo que, de acuerdo a testigos presenciales de la tragedia, fueron hostias como pianos. Al parecer, el incidente ha sido provocado por una desafortunada serendipia relacionada con el físico del autor. Así lo explicaba el agredido, de etnia gitana, que se acercó al lugar de los hechos portando, en lugar de libros, un disco de rumbas.

«Aaayyy, señol peliodita —explicaba el presunto agredido, con los ojos presuntamente hinchados—. Cómo iba a sabé yo que era eclitó, ¡pero si era igualito que er de enmedio de los Chichos!».

En efecto, parece ser que P.d.P., que mantenía un nutrido grupo de asistentes delante de la caseta, llevaba toda la tarde firmando discos en vez de ejemplares de libros sin haber logrado vender ni uno de los suyos. En un momento de enajenación —provocado por el choteo del resto de autores que firmaban en casetas aledañas— no pudo aguantar más y se fue para el primer maromo que aguardaba en la fila.

El sujeto ha sido condenado a pasar un año entre rejas y otros tres de servicios a la comunidad dando clases de rumba y flamenco para jubilados.

[Jaaaaa, el payo… No me digan que no]

 

jueves, 10 de junio de 2010


La actual edición está resultando, sin duda alguna, la convocatoria más accidentada de toda la historia de la Feria del Libro de Madrid. Algunos apuntan a que es la consecuencia natural de reunir en un mismo lugar a personas de letras y otras gentes de mal vivir. Ayer se produjo un nuevo incidente que, por fortuna, no provocó víctimas ni heridos de consideración. En torno las 2 de la madrugada una espesa columna de humo alertó a los servicios de vigilancia del parque que, tras acudir a la carrera al lugar del siniestro, descubrieron que la caseta 47, la correspondiente a la librería Estudio en Escarlata, estaba siendo pasto de las llamas. A pocos metros de distancia, un grupo compuesto por cuatro personas que lucían camisetas con el críptico emblema «S.V.C.P.» contemplaba el fuego mientras reía a mandíbula batiente. Los susodichos coreaban «Ya van tres, ya van tres, ya van treeeeeeeees... » mientras la caseta ardía hasta sus cimientos. Personados en el lugar el cuerpo de bomberos, su labor resultó del todo infructuosa ya que el mencionado grupo se dedicó continuamente a sabotear su tarea cerrando el grifo del agua, escondiendo las bocachas de las mangueras o echando gasolina de mechero a chorro sobre los rescoldos del siniestro mientras Juan Escarlatti, el librero propietario de la caseta, presente en el lugar tras haber sido alertado del suceso a través de una llamada anónima, gritaba fuera de sí, con la mirada perdida entre las llamas: «pero qué cabrones, qué pedazo de cabrones...». Todo un drama.

[Imagen tomada en el lugar del siniestro]

Según la declaración de varios testigos presenciales —toma ya pleonasmo—, la descripción de los presuntos responsables de tan execrable acto coincide de forma harto sospechosa con los de un incidente de similares características ocurrido hace tan sólo unos pocos meses resultando particularmente reveladora la circunstancia de que se encontrase en el lugar de autos un individuo pertrechado con una silla de ruedas acompañado por otro que cubría su cabeza con un pañuelo de pirata.

 

martes, 8 de junio de 2010


Y YA VAN DOS ALTERCADOS EN APENAS DOS DÍAS.

Como ya denunciamos en este libelo la Feria del Libro constituye una abierta llamada a la violencia. Hace apenas un par de días se produjo una trifulca bestial entre un autor y un lector (click aquí) y ahora, al no haberse actuado a tiempo, las cosas se han salido de madre.

¿Qué puede esperarse de un evento donde un tipo como Carlos Salem ha llegado a firmar siete veces en apenas una semana?

Aquí el firmante, antes de comenzar con las dedicatorias

Agapito Fuentelahiguera, de veinte años, actor, se hallaba firmando ejemplares de “Snoopy, the true of a sensible dog” embutido en un enorme disfraz de perro cuando el mundo se le vino encima. Acompañada por su adorable hijita, Cristina Fallarás, autora de novela negra, se personó en la caseta de la librería Ñoño´s para que Snoopy le firmara un ejemplar. El lerdo de Agapito, poco motivado por los 30 euros que iba a percibir por todo un día de trabajo, calor, y retenciones urinarias, rubricó la novela con un lacónico: “Con cariño”

Cristina, destilando paciencia y mesura contestó al fulano . “¿Y para esta mierda dos horas de cola?”

A lo que el puto muñeco repuso con chulería: “Señora, no moleste”

“¿Señora? Señora tu puta madre!!! “ gritó la Fallarás saltando a lo matrix el mostrador para agarrar por la cabeza al figurante que, gracias a la felpa, aguantó los golpes contra la encimera sin que se le reventase el cerebro. De pronto, no se sabe de dónde, surgió un tal Raúl Argemí que, según parece, cohabita con la escritora y armado con un ejemplar de “Los Pilares de la Tierra” que había tomado de la librería, comenzó a sondiñar al muñeco en los cojones que, doblado como un junco, cometió el error de morder a la Fallarás en la muñeca.

Aquí la instigadora. No se confíen, es tan bella como mortífera.

Fue en aquel momento cuando, para estupefacción de padres, madres y tiernas criaturas, se sumó a la gresca un tipo al que los testigos presenciales han descrito como “El hermano malo del Malamadre”. Todo indica que era Carlos Salem. Entre los tres, alcanzaron al pobre muñeco, ya en mitad del paseo y a la vista de todos, y la emprendieron a sillazos en el lomo de la criatura que a aquellas alturas, caminaba ya a cuatro patas. Un tal Tristante que apareció por allí es el que más traumatizó a los niños por su violencia. Parece ser que el tío, fuera de sí gritaba” Pero ¿ es sueco? ¿es sueco?”

Antes de perder el conocimiento, el pobre Agapito llegó a contar algo así como una decena de escritores dándole de hostias. ¡Y varios de ellos argentinos!

Destacaron por su brutalidad Pedro de Paz ( qué nombre más poco acertado), Juan Ramón Biedma que llevaba una Black and Decker y un tal Ernesto Mallo, que hasta el momento se había comportado como un caballero. El pobre Agapito se recupera en el hospital donde sigue recibiendo anónimos de un tal Guillermo Orsi, mientras que la policía que tiene claro quién protagonizó la agresión, intenta aclarar, quién y en qué momento, sodomizó al pobre Snoopy mientras que le gritaba “Y pa esto habrás estudiao ocho años de Arte Dramático bujarra”. Qué gentuza.

“Esto es para escritores y no para muñecos. Que se prepare Blancanieves si aparece por aquí” , ha declarado Cristina Fallarás que, al parecer, lidera a estos pobres desgraciados.



 

domingo, 6 de junio de 2010


Al amigo Miguel Baquero, que, en gran medida, inspiró esta noticia.

La tarde del pasado jueves, Abisinio Gómez Caleruega, escritor, protagonizó un peculiar incidente durante el transcurso de la Feria del Libro de Madrid. El autor que, aprovechando el tirón actual de la novela nórdica, acaba de publicar un libro bajo el seudónimo de Abyss Caleruersson con el imaginativo título de Muerte blanca en Oslo —que ya hay que tener cojones— recibió la visita de un viandante, presunto lector, que se le acercó con paso firme y decidido. Llegado a su altura, el desconocido le solicitó que le firmase los ejemplares de la célebre trilogía de Millenium ya que le hacía mucha ilusión tenerlos firmado, que la firma de un autor sueco vestía mucho. Abisinio trató de deshacer el entuerto indicando al errado lector que esos libros no los había escrito él sino Stieg Larsson. «Larsson, Caleruersson, Requeson… ¿Qué más da? Yo lo que quiero es tenerlos firmados, que aluego se revalorizan más». Abisinio, tras explicarle que él, de nórdico, tiene lo que la funda de su cama ya que es oriundo de Medina del Campo, trató de hacerle comprender de forma paciente que resultaba poco ético estampar su firma en libros que no hubiesen sido escritos por él a lo que su interlocutor, con un cabreo creciente y de muy malos modos le espetó: «¿Y a ti que coño más te da? ¿No te han traído aquí pa firmar? Pues curra y firma, coño, que todos los intelectuales sois iguales, que os gusta trabajar menos que al fotógrafo del BOE». El despectivo comentario terminó por colmar la paciencia de Abisinio que, al más puro estilo Fosbury, saltó el mostrador de la caseta, agarró por la pechera al susodicho y comenzó a soltarle una ensalada de hostias que ríete tú de Mike Tyson al tiempo que la megafonía del recinto daba cuenta del incidente.

«…En la caseta 127, de Ediciones Maputo, Carlos Salem firma ejemplares de su obra. Caseta 127. En la caseta 175, Abyss Caleruersson se está hostiando con un lector. Caseta 175…»

Tras intervenir una dotación de la Policía Nacional allí presente, los contendientes fueron separados, retornando cada uno a sus respectivos quehaceres.

Pero lo peculiar del incidente fue que, durante el transcurso del mismo, Abisinio cayó en la cuenta de que había logrado aglutinar a su alrededor a un número de paseantes y curiosos mayor que el obtenido durante todas sus sesiones de firmas juntas. Aguzando el ingenio y evaluadas las evidentes posibilidades, desde ese día, Abisinio se publicita en las casetas donde firma como El escritor que agrede a sus lectores, cosechando un éxito sin precedentes que mantiene y sostiene a base de incisivas dedicatorias como «Que te jodan, calvo de mierda», «¿Pero tú sabes leer con esa pinta de asilvestrao que gastas?» y otras sutilezas, congregando a su alrededor a un siempre nutrido grupo de visitantes, algunos de los cuales incluso le esperan a la salida al más puro estilo de patio de colegio.

[El público observa anonadado la disputa]

 
 

(c) Jerónimo Tristante & Pedro de Paz, 2009